Panza arriba: estado de bienestar que adoptaba la pequeñita Col muy a menudo.



domingo, 18 de noviembre de 2012

Mítica

Luis Recuenco, compañero, referente y uno de mis primeros puntos de inspiración en este mundo bloguero, las llamaba "las del congelador".
Son esas pruebas que por sus caraterísticas se hacen muy, pero que muy apetecibles, pero que por un motivo u otro, no las hemos podido atacar todavía y ahí están, en el "congelador", esperando el momento idoneo para descongelarlas y degustarlas.
Yo de estas tengo un porrón. La nevera llena.



Una de estas es la "Luchon Bayona". 325 kilómetros de cicloturismo, bien entendido, por los Pirineos, encadenando Peyresourde, Aspin, Tourmalet, Aubisque y Osquich. Repitiendo el mismo itinerario que allá por Julio de 1910 completasen los participantes del Tour de Francia, en la que fue la primera etapa pirenaica del Tour. Brutal para la época...con aquellas bicis y carreteras de montaña.
Venció Octave Lapitze, con un tiempo total de 14 horas y 10 mins. Y Gustave Garrigou, fue el único que subió el Tourmalet sin bajarse de la bici.


Hoy en día, el club orgnizador de esta prueba da la opción de completarla en dos días o de tirón...para los más osados, jejeje 
Me gusta.

Mientras sueño como sera la próxima temporada, bueno es un buen chute broncodilatador para ir despertando...


Me gusta.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Halo

Cuando la Diva deja su planeta de luces destellantes, de poses artificiales, de estudiadas coreografías, de brillantes y atléticas modelos y toca Tierra, hace de esta por unos minutos, un lugar mejor.


Estupendas las tres Damas que la escoltan.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Lo bueno

No aprendo.

Siempre una vez  pasada la linea de meta de alguna de estas mega pruebas me digo "No me vuelven a ver en una de estas".

En esta última, Julio, con el que coincidimos e hicimos los últimos 20 kilómetros nos decía "Lo mejor de terminar es que marcas esta carrera como hecha y así no tienes que volver"  Él, un genio y yo, que asentía con la cabeza, un ingenuo.

Ha pasado más de una semana y no sé...solo me vienen a la memoria, los momentos buenos, los no tan buenos no los recuerdo, jejeje...memoria selectiva que dicen.







"Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro". La suma de los días.

martes, 23 de octubre de 2012

Dragones

Cuando te enfrentas a un monstruo es conveniente ir bien acompañado. Sobre todo cuando la espina dorsal de este tiene 90 kilómetros y 6000 metros de desnivel. Y la punta de su cola parte del mar y su cabeza llaga hasta los pies de las montañas más abruptas que conocemos.
Si la muerte te llega en dura pugna con un engendro así, no es una deshonra para el escudo de tu familia y se entiende que tu valor ha estado a la altura.

El sábado al amanecer, mientras disputaba esta Ultra y estaba prácticamente rendido, con calambres, un molesto dolor de tripa, unos pensamientos traicioneros,...recibí una llamada de Silvia. Le conté mi situación desesperada, el oscuro futuro que me esperaba, mis dudas,...no quiso seguir escuchándome "Vamos Asís por favor, que te acompaña Espartaco, estate a la altura de las circunstancias. Valor."

Miré a mi acompañante. Sí, efectivamente era Espartaco. No podía fallar.
La siguiente vez que hablé con Silvia fue desde la meta. El monstruo había caído a nuestros pies. Espartaco y yo habíamos podido con él. Estabamos felices. 
 
Gracias.

domingo, 14 de octubre de 2012

Desafíos

Fue en Julio cuando me hablaron por primera vez de ella. Y me gustó la idea.

Después de completar toda la costa "guiputxi", desde Irun hasta Mutriku, de este a oeste, tal como hice hace unos meses me atraía la idea de recorrer mi pequeña provincia de Norte a Sur. Salir del mar y llegar a lo más alto.

Bueno, pues los cántabros se me han adelantado.

Sera el próximo viernes. Casi 90 kilómetros y 6000 metros de desnivel +.
Saldremos desde San Vicente de la Barquera, desde la misma playa, a eso de las doce de la noche. Y tras recorrer la provincia de Norte a Sur, y ascender a Peña Vieja, el techo de Cantabria, llegaremos ¿? a Espinama, junto a Fuente Dé.
Dura.
Una primera parte rápida. Y a partir del 50, entrando en Picos de Europa, muy montañera.
Haré lo que buenamente pueda. Ufff.
Después de los 65 kilómetros del pasado fin de semana y encadenar un par de fatigosas y sufridas salidas a lo largo de esta, hoy no he podido con más de 20 kilómetros por el monte Ulia. Estoy molido.

La experiencia me dice que no hay que subestimar este tipo de pruebas. Ni la distancia ni el medio son los normales para la mayoría de nosotros. Y no digo nada si las condiciones climatológicas no son también las normales.
En mi caso tengo claro que el terminarla en buenas condiciones es mi objetivo.


Jeff, Wilco, esta noche esta en Bilbao. Lástima, nos los perdemos.
Ya me contaran.
Me resulta dificil escoger una de sus maravillas. Ya clásicos.

Y Cuidado, se acerca la Behobia-San Sebastian. Y la irracionalidad de la "Behobitis" se propaga como todos los años por estas fechas.
Cada año son más los nuevos infectados.

Por cierto, ya tengo en mente como sería el Desafío Gipuzkoa. A la vuelta.

lunes, 8 de octubre de 2012

Saldar cuentas


Tenía una cuenta pendiente desde el último post. Una cuenta que saldar con un "amigo". No soy un tipo rencoroso, pero me dolió la forma en la que me trato la última vez que me acerqué a él.

Temprano y con una idea en la cabeza, la misma que hace quince días, salgo de casa para completar 65 kilómetros hasta Tolosa. El mismo camino que entonces, subida a San Marcos, Santiagomendi, dejo las Sidrerias para otra ocasión :)...
Preparando la sidra
...bajar a Astigarraga, Hernani, Urnieta, subir Adarra, bajar a Andoain, subir Belkoain, Andazarrate, subir Ernio y terminar bajando a Tolosa.

Más reservón que la última vez, pero rápido, me planto en Urnieta. Esta vez sin atisbo de oscuras sombras, ni de malignas pájaras, empiezo a subir las primeras rampas del Adarra, de mi viejo "amigo"... Aquí estoy, a ver como me tratas.

Es sábado a la mañana y de entre las decenas de personas que suben por sus rampas veo a más de uno penando, victimas de algún mal de esos que de vez en cuando sufrimos los que nos atrevemos a enfrentarnos a los gigantes. Víctimas, a las cuales mi amigo se esta encargando de apuntillarlas. Tal como hizo conmigo hace quince días, aprovechandose que estaba herido.

Pero como era de esperar, hoy demuestra indiferencia hacia a mí.
Llego rápido a la cima, sonriente no herido, hoy he pasado desapercibido. El sobre de Sulfa se queda en el fondo de la mochila, como de costumbre.

Sin tiempo que perder, me lanzo por la empinada pendiente dirección Andoain.
La bajada, una vez que se deja la senda empedrada y se coge la pista, es sencilla y rapida. Y en esta época infectada de "minas puntiagudas".
Deliciosas castañas
Una vez ya en Andoain, contento de como discurre el día corremontañero, giro la cabeza para mirar y despedirme de mi amigo...pero...no me he quedado del todo satisfecho.
Miro el GPS, 32,5 kilómetros. El doble son 65...los que me había propuesto hacer.
Me giro. Vuelvo a casa. Vuelvo a encontrarme cara a cara con él. Vuelvo a ascenderlo rápidamente.
Esta vez ya, sí, me quedo satisfecho.

 
Llego a casa con 65 kilómetros y casí 3000 metros de desnivel+, y las patas gritando Basta Ya!
 
 

lunes, 24 de septiembre de 2012

La bicha

Tal como se ha hecho durante siglos en los caserios de mi entorno y hoy en día se sigue haciendo pero con otras técnicas, cuán importante es guardar reservas para no pasar penurias en un futuro.

La Meta (en euskera metatu es amontonar) ha sido la forma de almacenar la mies, la paja o el heno, y así poderlo conservar durante todo el año.
Hoy en día al imponerse la mecanización las metas van desapareciendo y los horribles rollos de plastico se apilan alrededor del caserio modificando sustancialmente la estetica del paisaje.
 

Pero con una tecnica u otra la finalidad es la misma, tener reservas para aguantar en los momentos criticos...

De cara a una futura prueba en Octubre, el sábado me lancé muy tempranito al monte. Tenía ganas de kilómetros, de probarme, de pasar todo el día correteando por piedras, de olvidar una semana de más nervios de los normales, una semana anormal.
En mente tenía llegar hasta Tolosa, subiendo el Adarra y posteriormente el Ernio. Un recorrido que conozco muy bien, 65 kilómetros de disfrute.

Sin apenas desayunar salí de casa practicamente junto con el sol.

Rapidamente me alejé de Donosti, camino de Astigarraga. Me encontraba perfecto, corriendo siempre que podía, siempre que las duras rampas me lo permitian. Los primeros kilómetros son un autentico sube y baja.

Pasé Astigarraga, con 13 kilómetros ya en las patas, posteriormente Hernani. Y de aquí a Urnieta, kilómetro 20.
Rápido. Consciente de lo poco que habia desayunado para la pechada que me esperaba, dudo un instante en parar a comer algo. Pero solo un instante...Nada. Sigo. No recuerdo si meti algun gel en la mochila.
Comeré algo al bajar, ahora "voy bien". 

En el propio pueblo de Urnieta comienza la subida al Adarra. 800 metros de desnivel. La podría describir metro a metro. Es como de la familia.
...el monte no se mueve, siempre está esperándote. Acudes a él sin saber como te va a tratar. No importa lo pequeño que sea, ni la de veces que lo hayas ascendido...te la puede jugar.

Dejo Urnieta. Los primeros kilómetros son por carretera asfaltada. Cuando las rampas no me lo impiden subo corriendo. Pero ya no voy tan bien.  
Uff...dejo el asfalto y cojo la senda que me lleva hasta la cima. Lo más duro. Llevo casí tres horas y voy cada vez peor. Ahora bastante lento. Vacio. ¿donde estan mis fuerzas?
Encaro la última pala. 350 metros duros. Hoy interminables. Nunca antes había sufrido estos últimos metros, ni otros, de esta forma tan agónica. Llevo ritmo de himalayista.
Solo pienso en llegar a la cima.
Los metros finales son entre grandes piedras. Pierdo pie. No atino a avanzar derecho. Mareadillo.

Las personas que estan en la cima me ven llegar tambaleandome. Bonita imagen la mia de "montañero de postal".
Me siento despacito. No he sido capaz de saludar a nadie. 
Meto la mano en la mochila buscando "algo". Algo comestible.
Encuentro en el fondo de esta un sobre que compré en la Ultratrail de Suiza. Un sobre que un hombre majísimo me vendió asegurandome que era mano de santo, vamos...un chute en vena. "Ultra Pro Kompetition Formula" 45 gramos de polvo blanco suizo.
Como tantas veces he visto en las pelis bélicas con la famosa Sulfamida, cuando el soldado herido con una terrible herida abierta grita de dolor mientras un compañero abre el sobre y echa los polvos directamente sobre la herida para evitar la infección, yo abro el sobre y echo los polvos blancos en el bidón.
400 ml de agua directamente para dentro, a la "herida abierta". A matar la Pájara.

De trago. Según dice el sobre, sabor neutro. El sabor neutro me sabe a rayos.
 
Pasan unos diez minutos desde que llegué. Me encuentro mejor y decido bajar cuanto antes, apuro el último trago del mejunje y despacito para abajo.
Destrepo por las piedras e intento corretear un poco cuesta abajo. Me encuentro bastante mejor. Pero las piernas se quejan mucho. Toca andar.
Las dudas me asaltan. ¿qué hacer? los 65 kilómetros se me antojan gigantes hoy.
En esto, recibo un sms...Iñaki me escribe..."Tengo preparada la base para pastini arrabiata-funghi-siciliana, tojunto, para comer hoy, os apuntais?"
Se hizo la luz, lo vi claro. Nunca un sms me ha "llenado" tanto y nunca en un momento más oportuno.
Ignorando el dolor de patas corro cuesta abajo para llegar cuanto antes a la estación de Urnieta. Veinte minutos de espera y el tren a Donosti. Gracias Iñaki.
Al final solo he sido capaz de aguantar 32 kilómetros con el cuerpo serrano de hoy. Bueno.

Hacía mucho tiempo que no experimentaba un episodio igual. Desde mis antiguas cabalgadas en bici no recordaba un sensación parecida. El Vacío. Un querer y no poder. Una mala compañera para un día tan largo.

Al comienzo de este post lo escribía, tener reservas para aguantar en los momentos criticos...Unos últimos días de nervios, de una rápida, escasa y mala alimentación y un exceso de confianza, supongo que han podido ser los culpables de esta ave de rapiña. La Pajara.

Como os digo, hay que alimentarse bien, tanto física como espiritualmente y estos tipos de Seattle saben de una dieta diez.
Me encanta su nuevo disco "Mirage Rock".


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Merece la pena

Han pasado unos días desde que terminó el Tor des Geants y poco a poco se van publicando diferentes crónicas de los afortunados que la pudieron "disfrutar" este año.
Se repiten los calificativos: Grandiosa, Durisima, Unica, Epica,...

Debido al mal tiempo y tras pasar los 75 primeros por el Col Malatra, 2930 metros y a 15 kilómetros del final, la organización tomó la decisión de retrasar la meta a Saint Rhemy en Bosses, a 30 kilometros de Courmayeur.
Yo pasé por este collado de noche. Hacía bastante frío e iba ya bastante tocado. No quiero ni pensar si hubiera tenido que pasarlo, como este año, con nieve, hielo y con temperaturas a bastantes grados bajo cero. Uff
Aquí mi amigo Edu Uribe grabando su paso por él, el año pasado.

A mi parecer la organización ha tomado una decisión acertada.

Bravo por mis compañeros: Oskar, Samu, Marcelo, Pablo, Alejandro,...todos ellos "finishers". Pablo 4 en la general, Samu el 19 y Alejandro el 26, Oskar la ha acabado por tercera vez, Bravo! y Marcelo, compañero mio durante tantas horas el año pasado, también lo ha vuelto a conseguir.

Ahora un año hasta la próxima edición. Quién sabe.

Toca seguir soñando y esta gente hace que lo consiga.

Mi amigo Iker, uno de los pocos lectores de este blog, me dice que pasa olimpicamente de los videos de música que pongo. jejeje
Vamos, Ikertxo, haz un esfuerzo con este. Merecen la pena.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Tor des Geants 2012

No me podía ir del Valle de Aosta, de Courmayeur, sin antes desearles lo mejor a estos tipos. 


A estas horas ya estaran por aquellas alturas. Cerca de las estrellas.

Mucha Suerte.

In bocca al lupo!!

viernes, 7 de septiembre de 2012

La CCC y otros

 
Estoy sentado, desayunando, junto a la ventana. Observando como se reflejan  los primeros rayos sobre el Gran Paradiso.
 


El sol ya hace casi dos horas que ha salido. Las mismas que llevo recordando lo feliz que fui hace ahora exactamente un año en estas mismas montañas.
Es curioso, las siento mías. Como si este lugar fuese donde desde pequeño hubiese disfrutado de ellas.
He buscado durante estos días, como un indiano que vuelve a su lugar de "nacimiento", esos lugares, esas montañas que tanto me hicieron disfrutar no hace tanto.
He ido recordando anecdotas, caras, comentarios, risas, penurias de esa maravillosa semana Vivida. De una forma plena. Una semana que me lo proporciono todo, que me lleno, pero que a su vez me vació, me sació por completo.
Desde entonces, nada relacionado con el monte me colma por completo. Como si nada fuese lo suficientemete grande ni importante como para dejarme satisfecho.
He intentado reeccontrar esas sensaciones en otras pruebas a lo largo del año. Pero no.
Una camiseta de finhiser, un chaleco o una buena marca no me motivan lo suficiente. Es solo quizás la satisfacción que me da verle a Silvia disfrutar de lo que hacemos lo que me empuja a seguir inscribiendome en pruebas de estas.

Con la CCC me ha pasado lo mismo. La diversión termino cuando le vi a Silvia pasarlo no tan bien, por culpa del Frio, nieve, lluvia, barro.


Hasta entonces fui uno mas del monton. De la montaña de corredores que salimos de Courmayeur y que rapido empezamos a subir en fila "india" hacia los refugios de Bertone, luego Bonatti.




Y que luego cruzamos a Suiza dirección a La Fouly, disfrutando de los maravillosos senderos.


En condiciones normales la historia de nuestra CCC hubiese tenido un final normal, feliz. Pero las condiciones "normales" en el monte son las que son y a partir de la media noche todo se ve diferente. Muy negro.


Nuestra historia duro 65 kilometros. El resbaladizo barro y unas muy pronunciadas pendientes dirección a Trient hicieron que llegasemos fuera de control.
Aun así nos quedamos muy satisfechos con lo realizado. ¿Por qué no?


Disfrutamos de esta mastodóntica prueba hasta donde pudimos o el tiempo nos lo permitió.
El retirarme no me ha supuesto ningún tipo de frustración. Me he dado cuenta que participar en esta no era más que una excusa para volver al Valle de Aosta. Y así poder enseñar a los mios este maravilloso lugar.

Ayer quise que parte de la "expedición" familiar que durante esta semana nos acompañan a Silvia y a mi, subiesen conmigo hasta el col de Nana, ascendiendo por el valle de Ayas.
Un continuo ataque de nostalgia me acompañó durante todo el día.



La minestrone del Refugio del Gran Tournalin.
Qué grande y a la vez que pequeña cosa me siento en estos lugares. Es dificil describir tal sensación. Hay que ser lo suficientemente fuerte como para vaciarte fisicamente en sus pendientes, tocar fondo, sentir su fuerza, el martillo que te deja sin respiración,... para luego sobreponerte, levantarte y sentir que no has perdido la batalla. Que tu lucha ha valido la pena.
Bueno...cosas mías.


Estan siendo unos días estupendos. Gracias a la extraordinaria compañía.