Panza arriba: estado de bienestar que adoptaba la pequeñita Col muy a menudo.



jueves, 30 de agosto de 2012

La que se avecina

Cuando decidimos presentarnos a esta prueba, la CCC (Courmayeur, Champex, Chamonix) teníamos presente a lo que nos enfrentabamos: 100 kilómetros, cinco pasos altos de montaña por encima de 2000 metros, autosuficiencia, un día entero para completarla... y demás inconvenientes de una carrera de montaña.

Bueno, bueno...
Cinco de la tarde de hoy en el Valle de Aosta
 
Comunicado de la Organización:
Habrá nieve en los puntos altos entre 1800 y 2000m.
¡Atención al viento que acentuará mucho la sensación de frío! Las temperaturas de sensación pueden descender hasta los –10° C.
Por eso es necesario
enfrentarse a las condiciones llevando:
- 4 capas (y no sólo 3 como se exige para el material obligatorio)
- Chaqueta impermeable lo más efectiva posible.
- Ropa interior gruesa.
- Guantes realmente calientes, además de impermeables.
- Bandana para cubrir las orejas y una parte de la cara, además de gorro.
La ropa respetando los mínimos del reglamento será con toda seguridad inconfortable, a riesgo de provocar hipotermia y, en cualquier caso, una degradación del rendimiento físico.
Os recordamos en este contexto difícil, la importancia de la solidaridad entre corredores.
Os recordamos también que para acabar un reto como éste hay que saber gestionar el medio y saber adaptarse.

Tela marinera.
Pronóstico para Chamonix, a solo 1100 metros sobre el nivel del mar, el viernes y sábado.

Salimos mañana a las 10:00. Haremos lo que podamos. Glup.

jueves, 23 de agosto de 2012

Geno

Me gusta. Siempre me ha gustado horrores.
Desde bien jovencito tenía claro que yo queria ser del equipo de Kevin. Ser parte de algo tan vital como esto. Ser un "corredor de medianoche".

 

Más adelante me enteré, ingenuo de mí, de lo anfetamínico de su nombre, de su amiga la Dexedrina y de la fuerza que esta le proporcionaba al bueno de Kevin Rowland. Bueno...todo muy deportivo. Qué os voy a contar.

Pero mi sueño de ser un corredor de medianoche no se desvaneció.
Hace ahora un año descubrí, en un lugar maravilloso, rodeado de gigantecas montañas, todos los secretos que un buen corredor de medianoche debe conocer.
Noche tras noche, hablando cara a cara con el, sin dexedrinas...con humildad y en compañia de otros valientes corredores, conseguimos que el Principe del Sueño nos confiara todo sus misterios. Nos ganamos su confianza.
Cruzamos todo el Valle y nos ganamos el apelativo. Midnight Runners.

Dentro de unos días vuelvo al Valle. Lo conozco bien y lo miraré de otra forma. Pero siempre con modestia, sin vanagloriarme de conocer el secreto y sin ofender a su rocosos habitantes.


Sera la versión "corta" de esta chaladura. 100 kilómetros.
Partiendo desde Courmayeur (ufff, otra vez) y tras ascender cinco gigantes llegar a Chamonix.

Vamos a disfrutar. Como lo hacian los Dexys a lo largo de toda la noche.

jueves, 2 de agosto de 2012

Mobiliario y cumbre


Quince días me ha costado quitarme de encima el Swissgripazo que me traje de los alpes.
Más de quince días sin poder disfrutar como me gusta de los entrenamientos. Sin poder subir, bajar, rodar por los montes cercanos a casa. Sin poder curiosear dentro de los “buzones” que adornan las cimas. 
Sasiburu
Ubeltz
Larrun
Tutturre
Aizkorri

Estos buzones han servido y aún sirven para recoger correo. Durante décadas ha sido costumbre que los montañeros dejasen una tarjeta con sus datos en el interior del buzón. El siguiente que llegaba a esa cumbre la recogía y, de vuelta en la ciudad, se la remitía al primero por correo postal. En ocasiones, las tarjetas se enviaban a los clubes de montaña de los interesados, donde se iban contabilizando las ascensiones de los socios.
Entre los clubs de montaña  se rivalizaba por cual añadia el buzón más original.

Este último martes volví a curiosear dentro de uno de los más visitados por mi.
Adarramendi
Esa curiosidad nos llevo a patear durante 53 largos y muy calurosos kilómetros. Los necesarios para quemar los últimos vestigios de ese catarrazo alpino. 

martes, 24 de julio de 2012

Bon Iver. Pura magia.

Sabía que Bon Iver no me podía defraudar, sabía que me iba a emocionar. Pero quién nos iba a decir que este último domingo íbamos a presenciar algo mítico, un obsequio a los sentidos, algo que dificilmente olvidaremos.
El destino nos tenía guardado un tesoro en el Euskalduna y la llave del cofre estaba en manos de Justin. En las mejores manos.
Abrió el cofre, y toda la mejor luz y el mejor sonido que pudieramos imaginar brotó en la oscuridad de la cueva. Pura ilusión.


Los que pudimos ser parte de este concierto, ahora sabemos que la Magia existe.

sábado, 21 de julio de 2012

Ineludible

"Si soy paciente, me mantengo equilibrado, me muestro amable con mis compañeros...si me encuentro bien, tendré muchas posibiliadades de terminar cualquier reto deportivo que me marque".
Me gusta repetirme estas palabras mientras entreno, consciente que la actitud positiva ante una gran prueba es determinante para conseguir el éxito.

Esta tarde me esperan unas cuantas horas de entreno en soltario. Y mañana, en buena compañía y sentado ante él, le oiré que me dice:
I told you to be patient
I told you to be fine
I told you to be balanced
I told you to be kind...

Yes Justin, I was...

Bon Iver se acerca mañana a Bilbo. Imposible no estar allí.

martes, 10 de julio de 2012

Lo que pudo ser, pero...

Al finalizar este puro despropósito, como ha resultado la Swiss IronTrail, me la dieron. Pero no la siento mía.

Después de completar solo 50 kilómetros de los doscientos que estaban previstos no me siento merecedor, ni con ganas, de lucirla.
Más o menos a la una de la noche del viernes al sabado, un participante aleman, en "su ingles", nos hizo saber a Oscar y a mí que la prueba se iba al carajo.
Es cierto también, que ni Oscar ni yo ibamos muy finos. Calados, con frio y poco descansados no teniamos mucho futuro. Pero lo hubiesemos luchado, de no haber sido por el mensaje sms de la organización...en peores nos hemos visto.
...T201 and T141 cancellation of race for securiy reason. No restart...

La prueba apenas nos duro ocho o nueve lluviosas horas, las suficientes para darme cuenta de la inconsciencia o insensatez de muchos de los participantes.
No voy a entrar a criticar a la organización, que ya lo haran por mí y mucho mejor compañeros que se estaban jugando los primeros puestos. Pero sí, la estupidez de quiénes se aventuran a jugarsela en estas lides con: unas zapatillas de asfalto, mochila de escolar, pantaloncitos cortos años 80, camiseta de algodón, sin bastones, poco entrenados y resoplando ya en el kilómetro siete como un barco de vapor...Patético por parte de ellos y sobre todo también por parte de la organización, que fueron testigos igual que yo de tales escenas. 
Hay gente en cambio muy bien preparada y pertrechada para lo que venga. Tal como exige la organización  y por respeto a estos no se debería permitir participar a los insensatos "freelances" que no hacen más que poner en jaque a todos y llegar a hacernos temer por su salud. Y ser motivo, quizás como a sucedido esta vez, de suspensión de una prueba.

Eran 201 kilómetros de monte alpino, con pasos por encima de los 3000 metros, con dos noches al raso, con la travesía de un bellisimo glaciar, con una meteorología propia del lugar...era mucha tela que cortar como para andarse con tonterias. La organización debería haber puesto mas énfasis en controlar el material obligatorio y en el buen uso de él y no permitir la salida a ciertos individuos.
Pero la claro, una vez pagada la inscripción...

                                 El glaciar es impresionante, no sé cómo lo hubiésemos pasado.

Bueno, que he estado cinco días en Suiza y he vuelto con una sensación rara. De haber ido a la guerra y no presentarse el enemigo. Jejeje

El lugar da para organizar una extraordinaria prueba de montaña, pero teniendo en cuenta por parte de quien la organice que el tiempo climatológico es determinante en estas. Y que hay que tener previsto todo tipo de circunstancias, antes de iniciarse y tomar las medidas necesarias para poder controlar la situación de carrera. 
Me ha quedado la sensación que esta vez se han dado palos de ciego, sin seguir un guión, necesario en una historia como esta.

Por culpa del frio y de la lluvia la camara de fotos que suelo llevar se me joribio, no pude sacar muchas...
El protagonista de todo esto

En la salida. Oscar con gorra negra, Chelis de espaldas tapando a Valentin y Pablo Criado de rojo en el centro.
Camino de la primera subida con parte del glaciar al fondo.

Paisajes de postal.

En el refugio del Piz Nair, 3.022 metros de altura y fuera un frio de ordago.

Como siempre, el poder pasar momentos con buena gente como Oscar o Pablo, que ya conocia de la Tor, o con Valentin y Chelis que los he conocido en persona esta vez, es lo que me llevo de este viaje.

sábado, 30 de junio de 2012

Swiss

Ya tengo practicamente todo preparado para la Swiss Irontrail de la próxima semana, incluso el dorsal, 222. Curioso.

Estos suizos son gente seria. O lo parecen.
Es la primera edición de esta prueba y desde la organización me de la impresión que no quieren que nada quede en el aire. Nos han solucionado el transporte de nuestro equipaje personal del hotel de salida al de llegada, nos ha enviado un ticket de tren de nueve días de viajes ilimitados entre la llegada, en Chur y la salida en Pontresina, nos colocan, como si de una foca en peligro de extinción se tratase, un localizador, y hasta nos envian el "menú" que nos vamos a encontrar en los avituallamientos, entre otras cosillas: Panecillo con pasa sultana, peras secas y higos secos,  Potaje “Graziella",  panecillo blanco de corteza frotada con potasa y guarnecida con granos de sal gorda, tarta de nueces de los Grisones,  cerveza sin alcohol,...no tiene mala pinta el catering.
Por otro lado, nos informan que debido a las últimas nevadas hay unos cuantos pasos altos con nieve. Uff. Y algún que otro rio, el cual debemos pasar, que baja con crecida.
Bueno...y a todo esto hay que sumarle mas de 200 kilómetros, 11.000 metros de desnivel positivo, un glaciar y dos noches de insomnio.

Voy ilusionado. No sé cómo discurrirán los días, ni cómo responderá mi cuerpo, ni si he entrenado lo suficiente para tal paliza, pero la experiencia me dice que con tranquilidad, humildad e intentando gestionar bien todo, puedo llegar.

Mientras llega el momento de la partida hemos pasado cinco estupendos días en el valle de Benasque, que nos han hecho reencontrarnos con las grandes alturas, con picos que parecen inalcanzables a simple vista.


Con paisajes sobrecogedores. Compartidos, la mayoría de los días, solamente con las ruidosas marmotas.
Cada vez me encuentro mas a gusto en este entorno.


Comentando con un amigo cuales iban a ser mis próximas pruebas y entrenamientos, este me decía que eso no era de gente normal.
Me empiezo a preocupar...por la gente "normal".

lunes, 18 de junio de 2012

Paseíto por la costa.

Gipuzkoa es la provincia más pequeña. Y según el Instituto Geográfico Español una de la que menos kilómetros de costa tiene, 66.

Camino a Zumaia, la playa de Zarautz.
Le tenía desde hace tiempo ganas a este reto. Un reto o prueba que me hacía mucha ilusión poderla completar.
El objetivo, aprovechando el Camino de Santiago de la costa, completar de un tirón todo el kilómetraje que une Irun y Mutriku, último pueblo de la costa, a un paso de nuestra vecina Bizkaia.

Ayer lo hice. Reto conseguido.


75 Kilómetros de mar y monte, cruzando todos y cada uno de los pueblos de la costa gipuzkoana.
Y constatando que no tenemos una costa para nada llana. Subí, bajé y troté para superar un desnivel de mas de 3000 metros positivos.

Buen entrenamiento. Buena paliza. Felicidad.

Final. Si, toda esa linea de costa es la que he completado.
Ahora, a por lo siguiente. Sin solución de continuidad.

lunes, 11 de junio de 2012

Mis Stone Roses

Hemos vuelto...
Nunca nos habíamos ido...
Podía ser una foto de hace 16 años, pero no, es de este pasado sábado.

Podía ser una imagen de hace 16 años, pero no, es de este pasado sábado.

El tiempo es capaz de secar, marchitar, decolorar la vida, pero a pesar de toda su fuerza, si la base es lo suficientemente fuerte, no sera capaz nunca de arrastrar la verdadera Ilusión.

Este sábado he podido, por fin, ver en directo a The Stone Roses. 16 años han pasado desde que se disolvió el grupo. Pero durante todo este tiempo he tenido la sensación de no haber cerrado el circulo con ellos, de no haber podido saldar cuentas. Como cuando un amigo se va y no te has podido despedir en persona de el.

Y ha sido este fin de semana cuando he tenido la oportunidad de hacerlo. Cuando he cerrado el circulo con ellos. Y de la mejor forma soñada. En directo.

No voy a valorar el concierto. No seria objetivo. Como no lo sería con un "amigo".
No voy a mostrarme crítico con Ian Brown por desafinar. Porque nunca ha sabido cantar.
No voy a incidir en el poco feeling que hay entre Ian y John Squire. Porque nunca lo ha habido.
No voy a censurar la poca actitud vital demostrada por ellos. Porque la razón de todo esta en la necesidad de "cash".
No voy a mostrarme sorprendido por la banda de cuarentones nostalgicos que componía el público. Porque yo era uno de ellos.

Me voy a mostrar totalmente feliz y satisfecho, por haber podido pasar un fin de semana genial, en compañia de amigos, y por haber podido mantener la ilusión intacta tantos años a la espera del gran momento.
Como el vivido la pasada noche en Barcelona.

Gracias.


lunes, 4 de junio de 2012

Hiru Haundiak

Momentos antes de tomar la salida me sentía extraño, fuera de lugar. Todo lo que estaba sucediendo me resultaba ajeno...como que la cosa no iba conmigo.
No estaba en absoluto nada nervioso. Mala señal.  Y no creo que esta vez compartiese sensaciones con los demas corredores.

Se da la salida. Rápida. Y ya en el kilómetro tres nos descolgamos del gran grupo.
Subiendo el Gorbea cada vez vamos viendo menos luces de corredores. Es noche cerrada, hace calor,... vamos muy lentos.
Me giro y pregunto; Silvia, ¿qué tal vas?.  Bueno, no muy bien.

No necesité nada más. Lo poco que había de mi en carrera se esfumó totalmente.

En Otxandiano, kilómetro 30, nos esperaba el autobus de los retirados, en nuestro caso de los "fuera de control". Llegamos tranquilamente, al amanecer, después de seis horas de caminata y con la rara sensación de saber, de antemano, cual iba a ser el desenlace de estos Hiru Haundiak.

No quiero buscar excusas.
Quiero pensar que no era el día.

Lo mejor, como siempre, el volver a compartir momentos con buenos compañeros, Javi, Kauldi, Albertxo, David, Fran, Enrique,...

Fran la completo en 21 horas y Enrique en 19.


Buscando no dejar esta historia de la Hiru Haundiak cerrada de esta forma tan poco deseable, ayer domingo volvimos a Araia, el punto final de la prueba, para comprobar como hubiesen sido esos últimos kilómetros.
Disfrutamos subiendo, entre la niebla, el Aratz y Aizkorri y bajando entre un magnifico bosque de hayas por donde dentro de dos años seguro que correremos camino de la Meta.